sábado, 7 de septiembre de 2013

Trabajo final

Desde fines del año pasado hago uso de un blog para trabajar en el proyecto de previas por parciales en una de las escuelas en la que trabajo. 



En un primer momento pensé que podía ser útil como herramienta para que los chicos pudiesen trabajar en sus casas, como espacio en donde podían adelantar las clases, que sirviese como puntapié para las consultas de cada encuentro y para que yo pueda publicar material extra y links que pudiesen resultar interesantes o de ayuda complementaria. 
Enseguida me di cuenta que los chicos que tenían la materia previa no eran los únicos que podían hacer uso del blog sino que era un espacio que podía recomendar a aquellos alumnos que, por distintos motivos (enfermedad, embarazo, problemas personales), no podían asistir a la escuela y que no querían perder continuidad con la materia.Incluso, junto y gracias a ellos, descubrí que blogger permite una óptima visualización desde los celulares, opción fundamental ya que a esta escuela aún no han llegado las Netbooks y los chicos no tienen acceso a una computadora propia ni a conexión de internet en sus casas. 
De todas maneras, y aún balanceándose el uso del blog hacia los aspectos más positivos, me dí cuenta los chicos no hacen uso de esta herramienta más que como espacio donde encuentran información públicada y que hasta prefieren imprimir lo que allí encuentran porque no están familiarizados, por ejemplo, con cómo hacer un comentario o usarlo como espacio de interacción. Fue en ese momento en que comencé a complementar el uso del blog con una página de Facebook, aplicación con la que ellos se sienten más cómodos. 
Entiendo que la combinación del blog con otras herramientas no es una desventaja sino que siempre es favorable la combinación de aplicaciones que permitan crear una red y un sistema de comunicación y de información. Todas las aplicaciones y todas las herramientas si se usan conectadas, mejor. 
De acuerdo a la bibliografía vista en el curso, los comentarios y las experiencias de los compañeros creo que podría enriquecer este proyecto del blog con fines didácticos con propuestas integrales de su uso con los alumnos. Hasta ahora estaba haciendo el primer uso del blog combinado con el segundo: un simple espacio de publicación con algunas propuestas de actividades para que los alumnos puedan participar. 
A partir de este momento, para que el blog pueda funcionar como una verdadera herramienta beneficiosa, de colaboración, relación y comunicación entre el aula "real" y el aula "virtual", tendré como desafío personal el de crear, en un primer momento, una red de blog con los alumnos fomentando una estructura de producción entre pares y, sobre todo y como objetivo principal, que los alumnos sean capaces de crear un portfolio en donde ellos puedan ser conscientes de su propio proceso de aprendizaje y desde el cual yo pueda guiar, mediar y facilitar el mismo bajo una óptica "no tradicional". 
De este modo, podría propiciar una verdadera transformación pedagógica y no usaría a la tecnología como un instrumento de transposición didáctica sino como un medio fundamental para la comunicación y la construcción de un aprendizaje colaborativo donde se destaque la interacción y la difusión de los distintos usuarios. 
Como conclusión, rescato, a modo de reflexión personal y autocrítica a la propuesta tecnológica trabajada hasta el momento, que el blog funcionará realmente como un recurso didáctico cuando no sea la simple digitalización del "aula real" sino que funcione como una herramienta de gestión y producción de conocimiento.

Nuevas reflexiones


A lo largo del curso "Creá, publicá y compartí: la web 2.0 en educación" realizado por Citep hemos analizado distintos usos de herramientas tales como el blog o Twitter en procesos educativos. 

Desde una reflexión personal y tras haber leído la bibliografía propuesta rescato ciertos puntos que considero fundamentales:
  • Muchas veces los docentes sentimos temor al incorporar herramientas tecnológicas en el aula. Pensamos que nuestros estudiantes pueden tener mejores y mayores conocimientos que los nuestros. Si bien esto puede ser cierto en algunos casos, es importante que entendamos que depende de nosotros la activa y permanente capacitación. Internet es una herramienta fundamental que permite un proceso de enseñanza y aprendizaje mutuo y retroactivo tanto entre alumnos de una misma clase, de una conexión entre pares de distintas instituciones y entre el docente y el grupo estudiantil. 
  • Las posibilidades que nos ofrece la web 2.0 son sumamente ricas y favorables para una enseñanza que se centre en el alumno como el centro del proceso y que tenga como objetivo principal la participación, la colaboración y la creatividad. 
  • La actual sociedad de la información y la comunicación es un proceso social al cual la escuela no puede permanecer indiferente. Este "nuevo mundo" nos permite una participación activa de usuarios comprometidos. Sus aplicaciones no deben quedarse únicamente en el aspecto social o lúdico sino que pueden y deben insertarse en el ámbito educativo como instrumentos que permitan acompañar, estimular, enriquecer y expandir el aprendizaje
  • Si creemos que se aprende mejor cuando es con otros, no podemos ignorar ni omitir el uso de las nuevas tecnologías: éstas permiten una producción tanto individual como grupal que se comparte en una red de inteligencias colectivas. De esta manera, el acento está en un conocimiento que sea compartido, un nuevo modo de comunicación y mediación.
  • Nuestros alumnos pertencen a una generación que se caracteriza por la curiosidad y la creatividad. ¿Podemos, entonces, permanecer ajenos a los usos y consumos culturales e informáticos que ellos tienen más allá del aula? Desde lo personal, creo que debemos promover un aprendizaje que sea continuo, complementario y comprometido con aquello que nuestros estudiantes hacen afuera de la escuela y los contenidos que nosotros, como docentes, podemos ofrecerles. 
  • Ya no podemos entender al proceso de enseñanza y de aprendizaje como una horizonte unidireccional sino que es y debe entenderse de forma recíproca y dinámica. Los aportes de la WEB 2.0 permiten una centralidad en la acción permanente y en una funcionalidad que derive directamente de la experiencia. 
  • El blog puede ser una aplicación que excede la mera cuestión informativa de parte del docente hacia su curso (como sucede en la mayoría de los casos). Se convertirá, entonces, en una verdadera herramienta pedagógica cuando el estudiante puede interactuar, participar y producir en ella entendiendo la dinámica multimodal del aprendizaje. De esta manera, se rescatará la centralidad que éste debe tener y su rol activo en el contexto educativo. 
  • Desde una óptica absolutamente personal, entiendo que el uso de Twitter puede llegar a funcionar pedagógicamente cuando se considere a esta aplicación como un espacio de expresión y producción de una potencia narrativa suficiente que fomente sus posibilidades críticas y no se frene en un espacio informal de microrrelato sin un debate y una reflexión. 
  • Las aplicaciones y las posibilidades de la WEB 2.0 no deberían limitarse a una actividad creativa, lúdica e informal de producción escrita, oral o audiovisual sino que requieren, siempre, de un uso consciente, reflexivo y comprometido que busque la autonomía del alumno para futuras experiencias significativas. 
Tiempo atrás, en un curso de capacitación docente, visualicé el siguiente video.


En ese momento me puse a pensar qué estaba pasando con la lectura y la narrativa de los alumnos. Tuve la sensación que teníamos perdida la batalla contra las nuevas tecnologías que seducían permanentemente a nuestros alumnos.
Hoy, un tiempo después, se me cruzan nuevos interrogantes:
  • ¿No somos nosotros, también, consumidores y usuarios de las redes sociales y hacemos uso permanente de las TIC?
  • ¿Eso nos hace menos "educados" o con menos capacidades de lectura y narrativa?
  • ¿No será, entonces, que las dos lecturas pueden convivir y que, en realidad, es nuestro deber como educadores formar espacios atractivos y motivantes para que nuestros grupos puedan trabajar de una y otra manera?
  • ¿Podemos seguir pensando que todo tiempo pasado y manuscrito fue mejor?    
Durante este curso mi mirada ha cambiado. Espero que, con paciencia y experiencia provechosa de las WEB 2.0 en el aula, siga con mi curso de transformación y adaptación. 

martes, 20 de agosto de 2013

La escuela, los medios de comunicación y las TIC


Ya no es posible plantear un debate que sostenga el rol tradicional, jerárquico y unidireccional de la escuela en particular y de los procesos de aprendizaje y enseñanza en general. Tampoco se podría, por lo tanto, afirmar que existe un único método de enseñar y de aprender. Ni siquiera se podría plantear una lectura lineal. Nuestro mundo es hipertextual.
La actual sociedad de la información y la comunicación brinda la posibilidad de que se potencien las herramientas y los dispositivos que permiten recibir, interpretar, producir y crear contenido mediante las nuevas tecnologías surgentes de la constante y variable revolución tecnológica. Es importante destacar que no son sólo los dispositivos tecnológicos virtuales o digitales sino que, incluso, los medios masivos de comunicación “tradicionales” como la radio, la televisión, el cine y la prensa gráfica también moldean la realidad construida por y para los estudiantes.
Nuestra coyuntura ha permitido un cambio en la relación que, como personas, establecemos con las nuevas herramientas y los nuevos (y no tan nuevos) medios de comunicación y expresión. Las herramientas actuales fomentan nuevos espacios de participación, producción y distribución de la información promoviendo nuevos productos culturales. Hoy, cualquiera de nosotros puede producir un texto desde su dispositivo móvil y ponerlo en circulación casi instantáneamente creando, así, un contacto intrapersonal casi inmediato aún con una separación del espacio físico y con una convergencia instantánea entre producción y consumo. Las barreras espaciales se derrumban y el tiempo se convierte en uno solo: eterno presente.
Entonces, ¿qué rol debe ocupar la escuela en este proceso en el cual los alumnos parecen estar a la orden del día de las novedades tecnológicas y mediática y en donde ejercen un papel protagónico y autónomo de aprendizaje? ¿Cómo debería generarse la adaptación de un sistema educativo que entra en disyuntiva entre sus cimientos tradicionales y el actual contexto descentralizado y en plena dinámica?
En palabras de Umberto Eco, se podría definir la posición diciendo que no debemos ser ni apocalípticos ni integrados.
Nuestro objetivo principal como docentes deberá centrarse en una integración y articulación pedagógica de dichas herramientas en un contexto educativo y desde una perspectiva significativa. De esta manera, nuestra dirección de acción será la de fomentar una valoración de las cuestiones simbólicas por sobre los tratamientos instrumentales y técnicos de las nuevas tecnologías.
Como primer y fundamental paso, deberemos realizar un análisis de los consumos culturales de los destinatarios, nuestros alumnos, para así entender de qué manera los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías forman parte, en mayor o menor medida, de sus vidas cotidianas. En sus prácticas culturales podremos observar si existe, de hecho, una convergencia de distintos y variables soportes y dispositivos narrativos y transmediales. El análisis de los consumos culturales servirá, también, para identificar cuán real y trascendente es la brecha generacional que nos separa de nuestros destinatarios y para que, en un segundo momento, sean también nuestras prácticas culturales objeto de reflexión. El objetivo principal, será, el de buscar las herramientas para convivir y transformar la “revolución educacional” de la que habla Joaquín Brunner. Es decir, articular las prácticas y los hábitos simbólicos y culturales de todos los actores participantes del proceso de enseñanza y aprendizaje en busca de un proceso significativo en donde la escuela ya no se sienta cuestionada por las nuevas tecnologías sino que las tome, conviva con ella y aproveche las instancias de diálogo, participación y colaboración que ofrece. Nuestro  punto de partida deberá ser  la concepción de que ni los medios ni los espacios promovidos por las nuevas tecnologías presentan la realidad sino que la representan mediante una visión seleccionada de valores del mundo, por lo que deberemos superar las visiones simplistas que ofrecen los productos culturales sean literarios, televisivos, publicitarios, tecnológicos e incluso musicales. Entendiendo que en la naturalidad de las representaciones mediáticas y en su capacidad de hacer pasar por verdaderas, universales y necesarias las construcciones de sentido selectivas y cargadas de valores por ellos creadas reside su efectividad, buscaremos desnaturalizar y cuestionar dichas representaciones y promover el sentido y la interpretación crítica de los consumos culturales.
Entiendo que, en materia de alfabetización multimedial, es primordial que los alumnos exploren la distinción analítica entre la representación y lo representado. Es decir, que comprendan y analicen que la valoración que los distintos soportes hacen sobre cualquier representación mediática o tecnológica no es única, universal ni, sobre todo, objetiva y real.
Entiendo, también,  que la escuela debe integrar los imaginarios y los consumos de sus alumnos para poder fortalecer sus capacidades reflexivas y críticas y para evitar que los medios ejerzan una pedagogía paralela. De esta manera, el rol que ocupa el ámbito educativo en el proceso de aprendizaje que pretende la apropiación de conocimientos y la producción de los propios contenidos por parte de los alumnos es fundamental. La escuela no debe abandonar su propósito principal que es el de la formación de sujetos críticos y responsables y debe, en el actual contexto, articularlo con una participación activa en donde el alumno pueda crear su autonomía en el propio aprendizaje y que, a su vez, pueda hacer extensivos sus conocimientos a su actuación en el mundo que lo rodea.

Por todo lo dicho, creo que se debería promover un proceso que fomente la producción de sentido crítico mediante espacios, oportunidades y desafíos diferentes que permitan potenciar el trabajo y enriquecer la experiencia significativa. Sólo así, el sujeto independiente y autónomo al cual aspiran la escuela tradicional y la escuela actual, será posible.